Truenos y Traucos.

Por 12 años mantuve la postura de nunca hablar de política en mi blog. Pero lo que ocurre hoy con Chiloé merece que se rompan algunas reglas.

Y porqué hoy si soy capaz de hablar de política? Porque veo que lo que hoy ocurre con la mágica isla de Chiloé lo he visto antes. Ocurrió en 1996 con Talcahuano (que significa “lugar de truenos” en mapuche). Y con Coronel en 1997.

 

… Y porque quiero un mundo mejor para mi sucesor.

En 1999 tuve la suerte de vivir un par de meses en la X región. Conocí Chiloé con ojos que ven más allá de lo que ve un turista. Antes de ese año viví en Talcahuano, ahí crecí con los malos olores en invierno, con la bonanza de las pesqueras, con un puerto bullante de actividad económica. Kilómetros más al sur está Coronel, puerto que tiene una larga tradición  de mineros del carbón.

Que tienen en común estos tres lugares?.
En todos ellos se explotaron los recursos naturales hasta que la naturaleza dijo basta.
Lota vivió más de un siglo extrayendo el carbón desde las entrañas. Lo relató Baldomero Lillo, lo mostraron en TV cada vez que ocurria un accidente y siguió así hasta 1992, cuando comenzó el cierre de las minas de carbón.

En Talcahuano no había carbón, pero sí una flota respetable de barcos pesqueros que salían durante todo el año a pescar (depredar) los bancos de jureles. Y no, no eran para hacerlos conserva. Con ellos se hacía la harina de pescado en un proceso que no pasaba desapercibido. Durante años Talcahuano fue reconocida por el olor nauseabundo del proceso de moler, cocer al vapor, secar y finalmente envasar el pescado en forma de harina.

Mientras en Lota los mineros eran despedidos, en Talcahuano comenzaba la veda por jurel en Chiloé explotaba la industria del salmón. En jaulas que no superan los 5x5x5 mts van metiendo los salmones que vivirán hasta que sean vendid0s al mercado nacional e internacional. En jaulas donde deberán vivir, reproducirse, contagiarse de enfermedades como el virus ISA (este virus fue descubierto dos años antes pero la industria no quiso hacerlo público, para no sacrificar las ventas) y aportar nutrientes, enfermedades y un desequilibrio en el medio ambiente chilote.

Todos los lugares comparten una triste historia de ser el centro en donde se explotaron los recursos naturales hasta que no quedaba nada.

El presente.
Hoy Lota vive con una pobreza extrema, cesantía y niveles educacionales bajos. Esto da una población enferma de depresión, pobre y sin posibilidades de salir adelante.
Talcahuano no logra salir de su pobreza eterna.
Chiloé sufre con el desastre medioambiental más grande de la historia.
En Lota intentaron en los años 90’s revertir la pobreza con un plan completamente fuera de raciocinio: Capacitar a los ex mineros en oficios que no tenían mercado, asi es como ahora la zona está llena de peluqueros, panaderos y taxistas sin trabajo.
Talcahuano ha logrado mejorar un poco, pero gracias al dolor del maremoto del 2010. Sin embargo su situación social es la misma de antes.
Chiloé sobrevive gracias a la pesca artesanal, agricultura a baja escala y del turismo.

El futuro.
Si el gobierno logra aprender (cosa que dudo!) de los fracasos anteriores podrá generar políticas que reviertan los niveles de pobreza de estas tres zonas. Pero los cambios son tan radicales que dudo que en su escaza capacidad de servicio social en pos del capitalismo y lobby sean capaces de entender, pero nada cuesta…

Lo primero es eliminar el TLC con Asia. Generar políticas de proteccionismo económico para el acero, cemento y productos industriales. Esto permitirá fomentar la producción en Huachipato, Inchalam y CBB (Talcahuano). Reconvertir mediante la compra de las antiguas fábricas de harina de pescado y convertirlas en fábricas de productos con valor agregado : pastelones de concreto, soleras, mallas de seguridad, miguelitos, mechas de clavos, etc.
Fomentar mediante el subsidio el traslado de empresas desde Santiago hacia Talcahuano, como por ejemplo la contaminante y poco querida Curtidos BAS. Ahí se matan dos problemas : Quitar las empresas del anillo Vespucio en Santiago (y fuentes seguras de contaminación) y de paso se generan fuentes de trabajo nuevas. Y es sabido que a menor cesantía hay mayor gasto, por ende, se reactiva el comercio minorista, mayorista y la inversión pública.

Para Chiloé se puede trabajar en el fomento y subsidio en traslado de empresas dedicadas a marketing (callcenters). Estas pueden operar independiente de la zona geográfica, requiriendo solamente de una buena infraestructura de telecomunicaciones (internet), fomentar el comercio turístico (microoperadores, proyectos de turismo rural, mejoramiento en infraestructura hotelera, potenciar en el mercado exterior la marca Chiloé) y un castigo mediante mayores impuestos a la industria salmonera. Las pocas que podrán resistir deberán además de pagar el impuesto verde, generar planes de mitigación del daño ecológico y aportar a las comunidades chilotas. Reducir las concesiones a cero y cancelar las concesiones ya otorgadas a las salmoneras que no cumplan.
El problema? El gobierno teme al empresario. Durante años los empresarios han amenazado con que de no darles en el gusto podrán reducir la mano de obra y el gobierno no quiere más cesantes.
Pero tenemos otro cacho problema : Inmigrantes. En Santiago los inmigrantes están realizando los trabajos que los chilenos no quieren hacer. Al reducir la cantidad de extranjeros se forzará a los empresarios  a ofrecer mejores sueldos, y los chilenos tendrán interés de cubrir esas vacantes. Asi se equilibraría la balanza de cesantía al mover industrias de Santiago a regiones.

El Bonus track.
Que lleva a – por ejemplo – Bicicletas Juanito Mena seguir en Santiago y no instalarse en regiones?. El nulo costo en transporte. Santiago sigue siendo el mayor polo económico y es más fácil competir con precios bajos a costa de reducir costos.
Pero que ocurriría si le decimos a Juanito Mena que se instale en Talca, por ejemplo?. El estado puede reflotar el servicio de traslado de carga en ferrocarriles a un costo menor que hacerlo en camión. Ahí la harían de oro : Volver a usar las vías férreas para fomentar el comercio entre regiones. Se potenciaría el servicio de pasajeros y por fin cumplirían con las promesas hechas por Frei y Lagos de volver a unir Chile por tren.

Con todo lo que se ha malgastado en bonos, coimas, desfalcos, corrupción y Cau Cau perfectamente se podría hacer un nuevo Chile. Pero depende de nosotros como ciudadanos elegir con pinzas a quienes nos representarán. A quienes elegimos les debemos exigir valores éticos y morales donde prevalezcan el servicio público y el espíritu de comunidad por sobre los intereses económicos… Tarea difícil pero no imposible.

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